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DAVID GARRIDO


Algunas notas de Prensa.....


                                                                                     (en orden cronológico)
 
    "Tras Campos de Agua, David Garrido nos trae desde Andalucía Espacio Interior: onda suave, "Jipi" reciclada", guitarra ligera, sentimiento ecológico multiinstrumental y edición de Rtve." Integral. Jaume Roselló. (1992)
 
 

    "Desde el Sur y en su tercera grabación, David Garrido demuestra que tiene muchas cosas que decir. Excelentes punteos de guitarra" Anuario Musical de El País. Jorge Flo. (1994)
 
 

    "El compositor onubense David Garrido alcanza su tercera edición discográfica con un álbum titulado El Sonido del Tiempo, editado por Sonifolk / Música Encendida y distribuidopor Arpa Folk. Como el mismo David explicita en el dossier de presentación, es el disco más autobiográfico, el que ha surgido de sus vivencias más íntimas, de su contacto con la naturaleza, a la que rinde homenaje con grabaciones de campo realizadas en Doñana y Punta Umbría (Huelva) y con la cesión de los Derechos de Autor del tema Por el Bosque a Greenpeace." Nueva Música. Agustín G. Zurro. (1994)
 
 

    "Bajo el título de NUEVA MUSICA ESPAÑOLA VOLUMEN 1 ha aparecido un CD sampler de autores españoles de nuevas músicas, producido por la revista "Nueva Música" como regalo a los suscriptores. El álbum cuenta con el patrocinio del Servicio de Promoción Cultural de la Universidad de Sevilla y la Productora Andaluza de Programas, S.A. Los artistas presentes son, por orden de aparición, Adolfo Rivero, Luis Delgado, Michel Huygen, Luis Paniagua, Javier Paxariño, Suso Saiz, David Garrido, De Villavicencio, Pep LLopis, Finis Africae, Jesús Auñon, David Salvans, Esteban Millares, Cesar Fornes y Gualberto." Sección Nuevas Músicas de la revista Revoluciones por Minuto. Jorge Munnshe. (1994)
 
 

    "Virtuoso multiinstrumentista, Garrido crea ambientes relajantes. Sonidos ecologistas." Dominical de El Mundo. Ricardo Aguilera. (1995)
 
 

    "David Garrido se dio a conocer con el inicio de los años noventa. Su álbum "Campos de Agua" cosechó gran éxito, propiciándole un rápido ascenso en el panorama de las Nuevas Músicas. Con un estilo asequible a un público muy amplio, Garrido combina en sus trabajos elementos de numerosas procedencias. Algunos de ellos permiten ubicarle en el área instrumental melódica de la New Age. Hijo de un músico y realizador de televisión, su vocación creció en un entorno ideal. Su actividad no se ha limitado a los discos, sino que también ha compuesto bandas sonoras para series, programas y anuncios televisivos." Extracto del libro NEW AGE, de Jorge Munnshe, publicado por Ediciones Cátedra. (1995)
 
 

GREENPEACE Y LA NEW AGE

    "En relación con la famosa organización ecologista, hay artistas New Age que militan en sus filas, y otros que, sin hacerlo, muestran su apoyo público. Peter Kater tiene una especial vinculación con Greenpeace debido a haber compuesto música para producciones de esta entidad. En particular, el trabajo "Moments, dreams and visions" recoge su banda sonora para la película documental de la organización "Greenpeace: Greatest Hits" acerca de su labor, sus éxitos y sus objetivos. Procedente del jazz, Kater suele orientar su estilo hacia la vertiente más pop de la New Age. El británico Medwyn Goodall, colaborador de Greenpeace y defensor de los albergues para perros y gatos, refleja en su música la fascinación y la sensación de paz que en él despierta la naturaleza. Su pretensión es transmitir esas emociones a través de sus álbumes. No le gusta actuar en directo; prefiere la confortable calma de su vivienda-estudio, ubicada en una zona rural de Cornualles, cercana al mar, donde vive con su esposa y con algunos gatos y perros recogidos de la calle. El español David Garrido muestra una fuerte solidaridad con toda iniciativa ecologista, algo palpable con su cesión de los beneficios recaudados por su canción "Por el Bosque", a Greenpeace. El alemán Bernd Scholl es otro músico para quien el ecologismo es una filosofía de vida y además un enfoque musical. Firme partidario de Greenpeace, la música atrajo su atención desde corta edad. En los años setenta se inició como músico, participando en varias bandas rock. Fue en 1980 cuando decidió empezar su carrera en solitario haciendo música en un estilo peculiar que no tardaría en ser identificado con la etiqueta New Age. En 1982, apareció su primer trabajo, "Tales of Fantasy" que gozó de buena aceptación. Mientras se difundía en canales especializados internacionales, Scholl realizó bandas sonoras para spots publicitarios. Su talante ecologista se manifestó de forma inequívoca en "Silent Nature", aparecido en 1986, tras un vacío discográfico de cuatro años. Entretanto, sus actuaciones en directo se hicieron frecuentes, incluyendo festivales dentro y fuera de Alemania, así como conciertos en lugares tan sugestivos como planetarios y también ante las cámaras de televisión. La consagración definitiva a nivel profesional vino al año siguiente, al firmar con el sello Sky Records y lanzar "Echoes". En este y posteriores álbumes, son frecuentes las referencias a diversos aspectos de la naturaleza, desde cantos de buhos reafirmando el ambiente nocturno de una pieza, al oleaje hipnótico del océano, pasando por alusiones a los grandes espacios abiertos o a las fuerzas desatadas de la naturaleza. G.E.N.E., nombre bajo el cual trabaja la artista canadiense Cleo De Mallio con la colaboración de otros músicos, constituye un concepto claramente activista en el terreno ecológico. De Mallio posee una fuerte vocación en ese sentido, que refleja no sólo en el plano personal sino también en el musical. G.E.N.E. fue concebido por ella como vehículo para transmitir en forma de música las emociones despertadas por la naturaleza. Gran viajera, dice escuchar los sonidos naturales de múltiples lugares para capturar su esencia musical e inspirarse. A menudo adorna sus composiciones con tales sonidos." Extracto del libro NEW AGE, de Jorge Munnshe, publicado por Ediciones Cátedra. (1995)
 
 

    "Greenpeace agradece el apoyo que nos han brindado (entre otros): Aghata Ruiz de la Prada,  Áfrika Gonzálvez, Ana Belén, Ana Diosdado, Ana Torroja, Carlos Cano, Carmen Posadas, Cayetana Guillén Cuervo, Cristina Higueras, David Garrido, El Gran Wyoming, Enrique Baquedano, Forges...." Creación de Waveland. Boletín Informativo de Greenpeace. (1996)
 
 

    "DAVID GARRIDO / El Sonido del Tiempo.  En este álbum, Garrido hace gala de un gran talento como músico y como compositor. La orientación general del trabajo abarca terrenos muy variados, aunque con la melodía como elemento musical fundamental, y un estilo romántico donde se dan cita el clasicismo y el rock sinfónico. Con mucha habilidad, el autor derrumba una vez más la frontera entre instrumentos acústicos y electrónicos, haciendo que estos últimos transmitan sus sentimientos musicales con igual fuerza que los acústicos.

    En mi opinión, Garrido no tiene musicalmente nada que envidiar a George Winston a quien dedica una pieza. 12 son los temas del CD, de los cuales 11 están compuestos por Garrido, y uno es una versión suya de una composición clásica de Pachelbel. "El Sonido del Tiempo", la canción que abre el álbum y que da título al mismo, es una preciosa composición que combina piano con guitarra eléctrica y clásica, resultando de ello un estilo atemporal, y homogéneo por completo. "Aire" presenta a la guitarra eléctrica como solista en un coro de texturas electrónicas etéreas, además de ofrecer pasajes variados. "Truena en la Sabana" es un tema rítmico en clave alegre, festiva. "Océano", con el piano de protagonista, posee un toque melancólico. Los derechos de autor del tema "Por el Bosque" han sido cedidos por Garrido a la organización ecologista Greenpace. Los sonidos ambientales que aparecen en la obra, fueron recogidos en el Parque Nacional de Doñana y en Punta Umbría." Revista VOICE. Eduardo Fontana  (1997)
 
 

    "Desde una perspectiva histórica, el movimiento New Age o de la Nueva Era surge a mediados de los años sesenta y se desarrolla en Alemania y Suiza a principios de la década siguiente, vinculado sobre todo a manifestaciones musicales. La trayectoria de bandas como The Ones, Psy Free, Tangerine Dream o Ashra Tempel reflejaron en aquella época, en especial a través de la música electrónica y la recreación de atmósferas denominadas 'cósmicas' y 'celestiales', una síntesis entre el surrealismo plástico de Salvador Dalí, la espiritualidad hippy y una inquietud próxima al sinfonismo psiquedélico. Lo psiquedélico, muy a menudo confundido en el plano terminológico con lo 'psicodélico', procede de la terminología acuñada por Timothy Leary a partir de su interés por las corrientes sinfónicas que en la década de 1960, y coincidiendo con otras posiciones innovadoras dentro del pop, se introducen en las líneas más vanguardistas del rock. El rock, entendido como 'una forma de vida', siempre había aparecido asociado a una estética de ruptura en lo cotidiano que abarcaba desde prototipos de la marginalidad hasta los míticos rebeldes sin causa. Algunos compositores y artistas plásticos plantearon la conciliación entre lo musical y lo visual en un contexto de nuevo espiritualismo. Leary, defensor de lo que los autores de la generación beat (Jack Kerouac, Gregory Corso, Allen Ginsberg, entre otros) llamaron apertura de nuevos campos de conciencia, fue expulsado de la Universidad de Harvard en 1963 a causa de sus experimentos con LSD y la difusión de sus doctrinas sobre la "ampliación de la conciencia", recogidas en la revista The Psichedelic Review y en diversos ensayos, como Política del éxtasis (1969) y La psicología del placer (1969). Leary se convirtió en uno de los principales exponentes y animadores del movimiento, cuya configuración se diversificaría años más tarde gracias a orientaciones procedentes de la meditación trascendental y el budismo Zen, la musicoterapia, la tecnologización en el arte y la búsqueda de un nuevo concepto de espectáculo total. Creadores como Edgar Froese, Eduard Artemiev (cuyas primeras composiciones con sintetizadores se remontan a 1961), Mike Oldfield, Jean Michel Jarre, Kitaro, Andreas Wollenweider, Manuel Göttsching,Vangelis, Steeve Roach o Paul Horn, David Garrido o Iury Lech, entre otros, representan las muy variopintas corrientes de la New Age, que se encauzan sobre todo en ámbitos tan heterogéneos como el videoarte, la ecología, el misticismo o el cine." Enciclopedia Encarta Microsoft. Término New Age.



 

Notas de prensa sobre
Más Allá del Silencio

(en orden cronológico)
 

    "David Garrido puede ser el paradigma del artista que mantiene un sutil equilibrio entre música clásica y moderna. Constituido casi como una obra monotemática, y siempre desde una apacible perspectiva, en este disco hay ecos tanto del jazz como del pop, y su rica instrumentación, utilizada por músicos de reconocido prestigio, reúne desde guitarra y piano hasta oboe, flauta o clarinete." Canarias 7. Alberto García. (2000)
 
 

    "Este trabajo lo vais a encontrar en la sección de nuevas músicas de los establecimientos no especializados como El Corte Inglés, pero la clasificación no es correcta del todo porque sería más adecuado algo así como "música sinfónica pastoral, delicada y con ciertos elementos del rock progresivo, la vanguardia y el new age". Así, estamos ante un trabajo que es una gran mezcla estilística y que gustará a los que prefieren el rock progresivo más sinfónico y tranquilo, con buenas instrumentaciones y detalles interesantes.

    David Garrido es un músico español de la escudería Sonifolk que tiene una larga trayectoria a sus espaldas. Más allá del silencio es su sexta incursión musical, si tenemos en cuenta álbumes propios y recopilaciones. Si bien tradicionalmente ha sido categorizado como un artista new age, y ciertamente algunos de sus trabajos pertenecen a esta categoría, parece que ha decidido buscar una música con más sustancia y riesgo en su último trabajo. Así, es posible encontrar referencias a los Camel más pastorales, principalmente en el tratamiento de las guitarras, efectos de sonido como percusiones procedentes de partidas de tenis de mesa, y mucho sinfonismo, siempre delicado, en la mayoría de los temas del disco. Si queréis más referencias comparación para situaros, el excelente Gibra'ara de Amarok os será muy válido, pero también los trabajos más pausados de Anthony Phillips (Private parts & pieces), Vangelis o Genesis. La lista de colaboradores es inmensa y la instrumentación muy variada, entre la que podemos destacar los pianos, guitarras eléctricas, española y acústica, saxos, violonchelos, percusiones, flautas, arpas midi y un montón de sintetizadores.

    El tema que da comienzo al trabajo, "El Resplandor", es muy bueno, con una guitarra eléctrica con sonido bluesy y un excepcional trabajo de las percusiones, entre las que se encuentran las procedentes del mundo del ping-pong. Tras un cambio de ritmo entramos en atmosferas más sinfónicas, con buenos fondos de sintes y desarrollos más acústicos. A partir de aquí entramos en distintos mundos musicales. Por un lado tenemos temas que podríamos encuadrar dentro del sinfónico más delicado, como "Más allá del silencio", "Pueblo mío", "Doñana", "Horizonte", "La canción olvidada" o "Infancia", con excelentes combinaciones instrumentales de piano, clarinetes, oboes y sintes, y también temas de marcado carácter clásico como "Colibrí", "La danza del azahar", "Calma", "Aire nº 2" o "Acantilado", con utilización de arpas midi y motivos instrumentales diversos, incluso con ligeras referencias al jazz. Hay que señalar que el tema "Cuando niños" es una versión de un clásico de Pachelbel que está bien conseguida, mientras que "Poniente" es un breve interludio que cierra el disco. Resumiendo, un trabajo aconsejable para los que gusten del sinfónico delicado y bien instrumentado." Jaume Pujol. Progvisions. (2000)
 
 

    "Hacía unos cuantos años que no se sabía nada de este hombre. En concreto, su último álbum se remonta hasta 1994 y eso, en los tiempos que corren, es casi como desaparecer del mundo. Ahora David vuelve al terreno discográfico con Más Allá del Silencio, un disco realmente diferente a lo que protagonizara sus anteriores obras pero encuadrado en el mismo estilo: las músicas relajantes e instrumentales que surgen de la contemplación natural. David era mucho menos ecléctico en El Sonido del Tiempo de lo que se muestra ahora en Más Allá del Silencio, pero, con todo, sigue siendo un artista amante de la sutilidad y de los ritmos tranquilos. Eso, que los de las etiquetas encuadrarían en algo tan singular como New Age o Nuevas Músicas, es el recurso expresivo de quien, evidentemente, ve pasar por su lado la música contemporánea como quien ve la lluvia. Es más: la lluvia puede influir a David, pero las modernas corrientes musicales no parecen ir con él, ya que recurre más a sonidos naturales grabados directamente en Aljaraque o en Doñana que conceptos estéticos propios de fin de siglo. Es curiosa, por tanto, la colaboración con Cultura Probase, un grupo que acaba de debutar hace poco y que se muestra ubicado dentro de las nuevas corrientes electrónicas. Lo de David es plenamente diferente: lo suyo son ambientes, melodías bucólicas que tienden al intimismo, juegos instrumentales que fotografían paisajes, sonidos líricos que juegan con lo natural.... Todo muy suyo y muy bonito, lánguido y delicado, purista y eficiente. Coqueto, en suma." Revista Todas las Novedades. Esteban Pérez. (2000)
 
 

    "Más Allá del Silencio. Un disco sorprendente de una tranquilidad apabullante y con unos momentos creativos brillantes, colorista, creador de ambientes y evocador de imágenes mentales capaz de desarrollar el lado más oculto en la mente del escuchador. Arropado por una estupenda banda en donde por momentos se acerca al rock sinfónico y en otros a la New Age pero todo ello tamizado por un sutil trabajo de aire "impresionista". Por algo a este guitarrista se le notan sus influencias de Pat Metheny, Michael Hedges y la música clásica más abierta". Reptil/Glamour/Click. Miguel Alberto Cruz. (2000)
 
 

    "David se ha embarcado en una tarea magna con "Más Allá del Silencio". Quince músicos, varias voces y una propuesta colorista que navega con buen rumbo entre el sinfonismo de aire setentas, la new age más vivaz, el Barroco y aires tradicionales que conforman un disco para paladear. Posiblemente y como gran pega a este trabajo, haya ciertos pasajes que no acaban de ensamblarse perfectamente, lo que afecta a algunos temas que no llegan a ser redondos. Más allá de estas mínimas inconveniencias, su música tiene un carácter ambicioso, aunque sin pretensiones vanas, porque David Garrido sabe lo que tiene entre manos y en ningún momento pierde las riendas de unas composiciones que muestran nuevamente la gran sensibilidad de este músico. Un buen disco". Revista World Music. Rosa Vinós. (2000)
 
 

    "Un disco sorprendente, poco común, lleno de hermosura en cada tema. Sabor instrumental que puede sonar a Beatles o Pink Floyd -como referencias clásicas del pop- o a retazos del Barroco o del Impresionismo en el campo de la llamada música culta. Detrás de todo, un elenco instrumental de primer orden pone las cosas en su sitio. Gente que procede de músicas bien diferentes se juntan en un estudio para disfrutar y hacer disfrutar a los demás sus composiciones. ¿El resultado? Un buen disco que no es poco". Diario Musical. I. F. (2000)
 
 

    "La de David Garrido me parece una música a medio camino entre lo que ahora llaman nuevas músicas y la música de cámara de toda la vida. En cualquier caso el disco es, ante todo, relajante, lleno de ritmos suaves y detalles sutiles, lo que no impide la utilización de alguna guitarra eléctrica distorsionada en algún momento, pero antes que protagonista, como elemento integrado en la orquestación. Es éste un disco para escuchar sin prisas. Sólo revela su auténtica esencia trás muchas audiciones y, aún así, uno tiene la idea de que algo se le escapa. A destacar El Resplandor y Resonancias". Revista Guitarrista. (2000)
 
 

    "Todo un multiinstrumentista al servicio de una música intimista, hermosa. A pesar de su versatilidad, David Garrido, deja también espacios sonoros para los amigos, que en buen número comparten este proyecto, para permitir un incremento notable de la variedad tímbrica. Un disco de grata escucha que indaga en sonidos, unos conocidos y otros más sorprendentes, pero siempre envueltos en una cuidada interpretación. Una llamada a valorar las cosas importantes". Revista Folkesí. (2000)
 
 

    "En este nuevo álbum David Garrido muestra una vez más su maestría en la Nueva Música Instrumental. A través de bellísimas piezas, de variado carácter, profundas, suaves, alegres, osadas, el autor nos adentra por hermosos paisajes sonoros cuya calidad de sonido digital e interpretación lo convierten en un CD muy especial. La variada instrumentación, que incluye 14 tipos de guitarra (españolas, eléctricas, acústicas...), clarinetes, flautas, sonidos ambientales recogidos de la Naturaleza, pianos, saxos... confieren al álbum una textura de acentuado colorismo, evocador de timbres, ambientes e imágenes en ocasiones impresionistas, en otras con ciertos aires tal vez pop, barrocos o psicodélicos, todo ello siendo posible gracias a la colaboración de los artistas que acompañan a Garrido de un modo magistral". Montse Andreu. Amazing Sounds. (2000)